Publicado por: MontePituco | 17/07/2014

SINATURA DO CONVENIO COA BRILAT (I)

[Representantes de Salcedo, Figueirido y Vilaboa, ante al Subdelegación de Defensa, donde se firmó el convenio con el ministerio. Rafa Vázquez, Faro de Vigo]

La Voz de Pontevedra

Comuneros y Defensa entierran el hacha de guerra tras 6 años de disputa

Ayer se firmó el convenio por el que el ministerio abonará un canon anual

López Penide. Pontevedra / La Voz, 17 de julio de 2014

Fue un acto sencillo al que no pudieron asistir los medios de comunicación por expreso deseo de Defensa el que ayer puso fin al pulso que, desde hace aproximadamente seis años, mantienen los comuneros con el Ministerio por la propiedad de los terrenos de la Brilat. Representantes de Defensa y de las comunidades de Salcedo, Vilaboa y Figueirido –los de San Xulián se espera que lo hagan hoy o mañana– firmaron el convenio por el que las autoridades militares comprometen un canon anual por el uso de la parcela que ocupan las instalaciones de la brigada.

«É un día histórico, como o foi o da derogación do decreto da franxa de seguridade -su implementación en octubre del 2008 dio lugar a las reclamaciones vecinales de la titularidad de los terrenos de la base- ou como foi o da sentenza na que se recoñece a propiedade do monte», subrayó Fernando Pintos, presidente de Salcedo.

«Espero que a partir de hoxe quede esto zanxado por un período o máis longo posible. Agora quedanos facer un seguimento estrito do que é o convenio. Unha paz durareira nese sentido, que nos facía falta», añadió.

Una de las cuestiones que supervisarán los vecinos de Salcedo a lo largo de los próximos meses se encuentra en la demolición de la aldea afgana y del campo de tiro, que se desplazarán a otras áreas de la superficie cedida a los militares. En el propio convenio se recoge que, una vez firmado este documento, la Brilat dispone de un año y medio para acondicionar esas nuevas zonas. Durante estos dieciocho meses, la brigada podrá seguir utilizando estas áreas de adiestramiento.

«Penso que este convenio e esta resolución favorece aos veciños fundamentalmente, pero tamén aos militares e a os cidadáns de Pontevedra que se van ver beneficiados dunhas cantidades económicas que veñen para a cidade. Polo feito de ter que contratar empresas son cartos que quedan aquí», remarcó Pintos.

Por su parte, José Luis López, de la comunidad de Vilaboa, reconoció que, siendo un «paso importante» el que se vivió ayer, su comunidad está aún pendiente del recurso que interpuso Defensa contra la sentencia que les reconoció titulares de los terrenos. De los encuentros que han mantenido con representantes de Defensa, interpreta que existe la disposición de que, en septiembre, retiren el recurso: «Esperemos que haxa boa disposición por parte deles. Entonces si que sería un paso grande e definitivo».

Similar valoración realizó el presidente de la otra comunidad de montes que aún no ha solventado sus litigios, Figueirido. Su presidente, Constantino Lamoso, asegura que «estamos pendentes deles. Estamos esperando que o retiren -el recurso- para poder cobrar os cartos. Si imos ter que esperar cinco anos, cando cheguen xa non farán falta para nada. Temos esa esperanza», concluye.

 

Faro de Vigo.

Punto y final a una “batalla” que empezó en 2008

La firma del convenio por los terrenos de la Brilat zanja 5 años de conflicto entre Defensa y vecinos

Las comunidades de Salcedo, Figueirido y Vilaboa rubricaron ayer la cesión de parte del monte a los militares a cambio de un canon anual de 1.800 euros por hectárea »Marín se sumará al acuerdo de forma inminente

Carlos García | Pontevedra 17.07.2014

Septiembre de 2008. El Ministerio de Defensa, que por entonces tenía al frente a la ministra socialista Carme Chacón, instauraba una franja de seguridad en torno a la base militar de la Brilat que incluía numerosas viviendas, fincas y propiedades de vecinos de las parroquias de Salcedo, Figueirido y Vilaboa y les imponía fuertes restricciones a la hora de acometer cualquier obra en sus propiedades.

La medida fue la gota que colmó el vaso para los vecinos que convivían con las instalaciones militares y cuyo malestar con Defensa había ido en aumento desde que las maniobras de los soldados no solo les impedían acceder al monte, sino que en muchas ocasiones se colaban incluso en sus propias huertas.

La franja de seguridad fue la espoleta que hizo estallar el conflicto y que llevó a los vecinos a dar un paso más y reclamar por la vía judicial la titularidad de los terrenos que ocupaba la base, un monte comunal entregado al ejército por la administración durante la dictadura. La medida tuvo unas consecuencias imprevisibles. Los jueces dieron la razón a los vecinos y la base militar quedó en una situación de inseguridad jurídica absoluta.

El Gobierno derogó el Real Decreto Ley que instauraba al franja de seguridad, pero ya era tarde. Los vecinos consiguieron la titularidad de los terrenos sobre los que se asentaba la base en los tribunales y la continuidad de la base de la Brilat (con un impacto económico anual de 40 millones en la comarca de Pontevedra) quedaba en entredicho.

Tras importantes tiras y aflojas entre comuneros y Defensa por el precio a pagar, finalmente se llegó a un acuerdo para que el Ministerio abone un canon a los comuneros por el uso exclusivo de los terrenos, además de liberar parte del monte que utilizaban hasta ahora y que queda para disfrute de los ciudadanos. La paz y la normalidad entre comuneros y militares es ya un hecho desde hace tiempo, cuando se encauzaron las negociaciones, pero se hizo oficial ayer, con la firma de este convenio para la cesión de los terrenos por parte de las tres comunidades afectadas (Salcedo, Figueirido y Vilaboa) y el ministerio de Defensa.

Pese a la importancia del momento, que permite garantizar el futuro de la Brilat en el actual emplazamiento al menos durante 75 años más, no hubo foto para inmortalizar la rúbrica de este acuerdo. La firma que ratifica el final de una “batalla” que duraba ya cinco años se hizo en privado en la sede de la subdelegación de Defensa en Pontevedra.

Las tres comunidades rubricaron el acuerdo, aunque por ahora tan solo una cobrará el canon, la de Salcedo, cuya sentencia judicial por la titularidad de los terrenos es la única que es firme. “Hoy es un día histórico”, reconocía su presidente, Fernando Pintos, quien dijo que ya tenían ganas de cerrar de una vez el acuerdo tras un lustro de lucha vecinal.

“Ahora queda solo hacer seguimiento para velar por su cumplimiento”. Y es que el acuerdo no incluye tan solo el pago a Salcedo de 128.300 euros anuales por la cesión de 71 hectáreas de terreno, sino que además marca las reglas de convivencia entre vecinos y militares, al delimitar los espacios que serán destinados a maniobras de aquellos de uso lúdico y aprovechamiento forestal y que no deben invadir los soldados con sus maniobras. Incluye también el compromiso por parte de Defensa de derribar en el plazo de año y medio contado a partir de hoy de algunas instalaciones construidas en el monte vecinal, como la conocida como aldea afgana o el campo de maniobras.

La cuantía que percibirán los comuneros en concepto de canon por la cesión de los terrenos será destinada a la puesta en valor del monte. Los comuneros ya tienen en proceso de rehabilitación con fondos propios 30 de las hectáreas recuperadas a los militares. “Tal y como dejaron el monte, hay agujeros por las minas y otras maniobras vamos a necesitar varios años y estas cantidades para ponerlo en valor”, adelanta Pintos quien asegura que el acuerdo “favorece a los comuneros, a los militares y también a los vecinos de Pontevedra que recuperan estos espacios para su disfrute y se genera actividad económica con las empresas que contrataremos para la recuperación del monte”.

Al liberar suelo del resto de las comunidades de montes, el Ministerio de Defensa se ha visto obligado a recurrir a una cuarta comunidad de montes, San Xulián de Marín, para solicitarle también el uso de parte de sus terrenos para realizar maniobras. La firma con esta comunidad se producirá de forma inminente.

 

DiarioDePontevedra

Defensa sella la paz con los comuneros al firmarse la cesión de terrenos a la Brilat

16/07/2014 – Diario de Pontevedra (Pontevedra)

El Ministerio de Defensa ha logrado poner fin a una de las más conflictivas ‘guerras’ libradas por la Brilat fuera del campo de batalla. Los desencuentros mantenidos durante varios años con las comunidades de montes de Salcedo, Vilaboa, Figueirido y San Xulián (Marín) por el uso de los terrenos del entorno de la Base General Morillo han desembocado en un desenlace feliz. La paz se selló hoy por la mañana con la firma del convenio para el alquiler de las parcelas que el Ejército precisa para realizar sus maniobras.La rúbrica del acuerdo se produjo en la sede de la Subdelegación de Defensa en Pontevedra. Hasta el edificio ubicado en las inmediaciones del parque de Las Palmeras se desplazaron ocho representantes de los comuneros de Salcedo, Vilaboa y Figueirido. El colectivo de San Xulián ratificará también el pacto con Defensa en los próximos días.

A pesar de que la firma del convenio (que tiene vigencia desde el pasado 1 de enero) estaba prevista para principios de año, diversos contratiempos de carácter técnico y burocrático demoraron su suscripción. Así, aunque los comuneros y el departamento que dirige Pedro Morenés querían cerrar el trato en el primer semestre de 2014 para efectuar el pago del primer año de alquiler, los trabajos topográficos realizados para la medición de la superficie que necesita la Brilat resultaron complejos.

En el caso de la comunidad de montes de Salcedo, el acuerdo permitirá a la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable disfrutar, durante 75 años, de una superficie de unas 71 hectáreas a cambio del pago de un canon anual de 128.300 euros. Su presidente, Fernando Pintos, calificó la jornada de hoy de «día histórico», como también lo fueron las fechas en las que se produjo «a derogación do Real Decreto da franxa de seguridade» o en la que se emitió «a sentenza na que se recoñece legalmente a propiedade do monte».

Tal y como señaló tras la firma del convenio, este pacto supone que la cesión de los terrenos tendrá como contrapartida «un pago que vai servir para poñer en valor o monte e desenvolver todas aquelas actividades que son necesarias e que, desgraciadamente, por abandono, eles mesmos deixaron».

Fernando Pintos mostró su deseo de que el acuerdo «deixe o tema zanxado por un período o máis longo posible», pero advirtió que los comuneros harán «un seguimento estricto» de su cumplimiento, sobre todo en aspectos como «o derribo do campo de tiro da aldea afgana» o el respeto a la prohibición de maniobras en la zona libre. «Agardamos que haxa unha paz duradeira. Facíanos falla, xa que levamos cinco anos con este proceso», subrayó.

La recuperación

Los comuneros de Salcedo invertirán en la puesta en valor del monte el 90% del cano que percibirán por el alquiler de los terrenos. Según apuntó Fernando Pintos, «polo estado no que o deixaron», la recuperación del bosque llevará varios años. «Imos facer unha asamblea en setembro -avanzó- para planificar os traballos de posta en valor. O monte está cheo de especies invasoras e buratos de minas e exercicios militares. Tentaremos recuperar todo iso e os camiños orixinais, que eles destruíron totalmente. Tamén faremos poda, limpeza e repoboación».

Por su parte, los presidentes de las comunidades de montes de Vilaboa y Figueirido, José Luis López y Constantino Lamoso, pusieron de manifiesto su deseo de que el Ministerio de Defensa retire el recurso presentado contra la sentencia de la Audiencia Provincial que otorga a los comuneros la propiedad del monte, algo que permitiría desatascar el cobro del canon por el alquiler de los terrenos.

Vilaboa, que percibirá 30.000 euros anuales por la cesión de más de 20 hectáreas, espera que se ponga fin a las prácticas militares nocturnas en la zona de Poste Mirón, en A Graña, mientras que Figueirido, que cederá más de diez hectáreas con una aportación de 29.000 euros, pretende crear una zona de recreo en la subida al Lago de Castiñeiras.

El Ejército tiene un año para demoler la aldea afganaEl documento firmado hoy en la Subdelegación de Defensa obliga al Ministerio a efectuar el derribo de las instalaciones del actual campo de maniobras y a trasladarlas a una zona alejada de los núcleos habitados. El acuerdo rubricado por los comuneros establece un plazo de un año y medio (que comenzó a contar el pasado 1 de enero) para que el Ejército lleve a cabo la demolición de la aldea afgana y de la réplica de una calle en la que los militares de la Brilat efectúan prácticas de guerrilla urbana.

El nuevo campo

El pacto alcanzado por los comuneros con el Ejército incluye la permuta de una parcela de 3,8 hectáreas, de la que es titular el Estado (Defensa la expropió en su día a sus propietarios), que estaba rodeada por terrenos comunales de Salcedo, para desplazarla hacia la zona de San Xulián (en el municipio de Marín), en la que la Brilat instalará su nuevo campo de maniobras.


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